Pertenezco a una generación que prefería invertir en cosas de calidad aunque esto significara sacrificar otras cosas, pero era muy importante que la inversión durara mucho tiempo o toda una vida. Hoy estamos acostumbrándonos cada vez más, a todo aquello que nos resuelve las necesidades inmediatas sin pensar en la calidad, en lo que nos durará: LO NECESITO = LO CONSIGO. Así tomamos las decisiones más importantes de nuestra vida como el matrimonio por ejemplo y no valoramos lo que mañana puede resultar en un FRACASO.
Esto es el resumen de lo que vivimos hoy, el valor de las personas y cosas se concreta a la importancia que tiene HOY para MÍ.
Pero de todas las cosas que desechamos por “inútiles" el matrimonio es el que más consecuencias tiene.
Creo que por la cabeza de todo el que es casado la palabra divorcio ocupó un pensamiento en la razón, pero cuando este pensamiento se hace más y más fuerte, debes empezar un tiempo de evaluación , debemos pesar los pro y los contra, porque una decisión como la del divorcio, implica muchísimo más, el divorcio es destrucción de vidas y sueños, digamos que somos unos antes del divorcio y otros después de él, nadie queda intacto ante ese dolor, a unos con el tiempo les hace bien y a otros les daña para siempre.
Los divorcios más difíciles, legal y sicológicamente son los que separan a los hijos de uno de sus padres, esta es una decisión que no debemos hacer sin una base muy sólida y con hechos de peso, que resulte más adelante, en una vida mejor y más saludable para ellos.
Es necesario que hoy con valentía y sin tapujos, nos enfrentemos a la realidad de nuestra vida, no pensemos en nuestro orgullo ni en fantasías:
¿Es realmente la mejor decisión para la vida de mis hijos y la mía?
¿Queda todavía algo de valor o amor en esta relación que podamos rescatar? ¿Algo con lo que podamos trabajar?
¿Que implica continuar en esta relación? ¿Compromete mi bienestar ó el de mis hijos?
¿Estamos los dos comprometidos realmente a pagar el precio, al sacrificio, a luchar?
Realmente cada caso es único y como tal, necesita una evaluación personalizada, sin JUICIOS hechos de antemano por otras personas, es una decisión que muchos toman a la ligera, muchos piensan que sus razones pesan más que las consecuencias, pero tú, que estás leyendo este artículo, debes pensarlo con calma, no debes apresurarte a tomar una de las decisiones más importantes de tu vida sin antes hacer un merecido juicio y actuar con sabiduría.
Creo que en nuestra vida siempre debemos tener preparada una puerta de “escape" con esto me refiero a tener listas opciones que nos hagan más fácil una retirada, pero eso no significa que debemos mantener abierta esa puerta de salida, antes de intentar luchar por lo que es nuestro, por nuestros sueños, por nuestra familia.
Muchas personas piensan que si tuvieran un hijo su relación sería mucho mejor, yo tengo seis hijos y te digo que es todo lo contrario, los hijos sólo se deben concebir en relaciones estables, sólidas o terminarán por adelantar el proceso de destrucción, pero con mucho más dolor, por eso te digo a ti, que aún no tienes hijos y te sientes atrapad@ en una relación que te asfixia, no pienses que con el tiempo las cosas mejorarán, el tiempo no ayuda para nada, sólo Dios puede cambiar a alguien, pero a alguien que se humille ante Él, sin hipocresías.
Las decisiones de hoy marcarán tu futuro y el de tus hijos no hagas decisiones a la ligera, que involucre sus vidas y la tuya.
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miércoles, 21 de agosto de 2013
miércoles, 18 de abril de 2012
MIS HIJOS... MI VIDA
Cuando era niña, jugar con mis muñecas me hacía soñar. Me encantaba pensar que tenía muchos hijos para cuidar, preparar sus comidas, vestir y bañar. Cada año los Reyes Magos, dejaban bajo nuestro árbol juguetes, mis ojos siempre fueron atraídos hacia las muñecas, que con gracia, mami colocaba para llamar nuestra atención. Mis sueños giraban alrededor de un esposo, un hogar, una familia y el Señor dió vida a mis sueños y puso en mis brazos seis maravillosos hijos de carne y hueso, para cuidarlos y amarlos, sin duda, Él siempre supo que ése sería el propósito de mi vida, tener una familia.
No me recuerdo jugando de doctora ni bailarina, aunque estuviera vestida con cualquiera de los disfraces que mami me compraba, siempre estaba cargando una muñeca conmigo. Mis muñecas... importantes en mi niñez, ahora mis hijos, mi mayor razón de vivir, en mi vida adulta. Tener tantos hijos no ha sido una tarea fácil, pero me no me perdería ni un sólo momento de todo lo que me hicieron vivir, las veces que me hicieron reír, llorar, las veces que con preocupación oré por ellos, todo valió la pena, no podría concebir mi vida de otra manera.
Y veo esta foto y lloro, no puedo más que darle gracias a Dios porque bendijo mi vida con estas maravillosas hijas, con un hijo que es mi orgullo y ahora mis nietos, creo que a el Señor le gusta que juegue a las muñecas.
No me recuerdo jugando de doctora ni bailarina, aunque estuviera vestida con cualquiera de los disfraces que mami me compraba, siempre estaba cargando una muñeca conmigo. Mis muñecas... importantes en mi niñez, ahora mis hijos, mi mayor razón de vivir, en mi vida adulta. Tener tantos hijos no ha sido una tarea fácil, pero me no me perdería ni un sólo momento de todo lo que me hicieron vivir, las veces que me hicieron reír, llorar, las veces que con preocupación oré por ellos, todo valió la pena, no podría concebir mi vida de otra manera. Y veo esta foto y lloro, no puedo más que darle gracias a Dios porque bendijo mi vida con estas maravillosas hijas, con un hijo que es mi orgullo y ahora mis nietos, creo que a el Señor le gusta que juegue a las muñecas.
viernes, 30 de marzo de 2012
QUE INGENUOS SON LOS HIJOS
Por algo que escribí, mis hijos muy sorprendidos, reconocíeron cuánto los conocía.
Tú que tambien eres madre sabes que nadie los puede conocer mejor, porque imagino que como yo, interrumpiste muchas veces lo que estvieras haciendo para ir varias veces al dīa hasta su cuna y con sigilo, para que no despertaran, comprobar que seguían con vida, recordarás las veces que tuviste que interpretar su llanto, que adivinar sus deseos sin que mediara una palabra, que intuír sus intenciones antes de una "catástrofe", también cuántas veces debiste escudriñar su mirada para que ésta te revelara, si decía la verdad ó mentía, las veces que leíste en sus ojos la satisfacción de creer que te había engañado, las que trataron de manipularte recurriendo a poses ò haciendo despliegue de diferentes caritas ó berrinches, las tantas veces que los miraste, abrazaste, pensaste, besaste, consolaste, intuíste, adivinaste, cuidaste, alimentaste, bañaste, arropaste, calzaste, escuchaste, recogiste sus juguetes, atendiste cuando enfermaban, diciplinaste, los disculpaste, respondiste sus curiosas preguntas, los aconsejaste, acurrucaste, les rezongaste, amenazaste, reíste y lloraste con ellos, velaste su sueño y oraste por ellos.... !Hay que ingenuos son los hijos ! Cómo pueden ni siquiera imaginar que no los conoces, si ser madre es abrir cada día, el libro de la "vida" de ellos, queriendo descubrir allí, en sus ojitos, lo que sucede en su interior, para cultivar lo mejor que llevan dentro y tratar de desarraigar del alma las debilidades que más adelante pudieran hacerles daño, ser madre es invertir cada segundo de nuestra vida en el tesoro más grande que Dios depositó en nuestra cuenta.
Tú que tambien eres madre sabes que nadie los puede conocer mejor, porque imagino que como yo, interrumpiste muchas veces lo que estvieras haciendo para ir varias veces al dīa hasta su cuna y con sigilo, para que no despertaran, comprobar que seguían con vida, recordarás las veces que tuviste que interpretar su llanto, que adivinar sus deseos sin que mediara una palabra, que intuír sus intenciones antes de una "catástrofe", también cuántas veces debiste escudriñar su mirada para que ésta te revelara, si decía la verdad ó mentía, las veces que leíste en sus ojos la satisfacción de creer que te había engañado, las que trataron de manipularte recurriendo a poses ò haciendo despliegue de diferentes caritas ó berrinches, las tantas veces que los miraste, abrazaste, pensaste, besaste, consolaste, intuíste, adivinaste, cuidaste, alimentaste, bañaste, arropaste, calzaste, escuchaste, recogiste sus juguetes, atendiste cuando enfermaban, diciplinaste, los disculpaste, respondiste sus curiosas preguntas, los aconsejaste, acurrucaste, les rezongaste, amenazaste, reíste y lloraste con ellos, velaste su sueño y oraste por ellos.... !Hay que ingenuos son los hijos ! Cómo pueden ni siquiera imaginar que no los conoces, si ser madre es abrir cada día, el libro de la "vida" de ellos, queriendo descubrir allí, en sus ojitos, lo que sucede en su interior, para cultivar lo mejor que llevan dentro y tratar de desarraigar del alma las debilidades que más adelante pudieran hacerles daño, ser madre es invertir cada segundo de nuestra vida en el tesoro más grande que Dios depositó en nuestra cuenta.
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