En tu paso por la vida, muchos pueden formarse diferentes opiniones de tí, puedes ser objeto de envidia, celos, resentimientos... Unos se pueden burlar de tu manera de apreciar o ver la vida, a lo mejor de tu físico. Para otros, lo que hagas o dejes de hacer, les interesa muy poco. Unos te aman otros te odian. Muchos te aprecian y algunos te ignoran.
Aunque es importante lo que piensen de tí, no dejes que eso te impida hacer lo que crees debes hacer, es bueno estar en paz contigo mismo y mucho mejor agradar a Dios que a los hombres.
Aquéllos que te envidian o tienen celos de tí probablemente no saben que ese sentimiento les hace daño a ellos mismos. He visto que los que se burlan de otros, con el tiempo, ellos o alguien a que aman, son objetos de esa misma burla. Que pena que los que te ignoran se perdieron de lo que pudieron aprender de tí. Compadece a aquéllos que guardan resentimientos contra tí o te odian porque en algún momento tendrán su recompensa
Dedica tu vida, a amar, crear, perdonar, ayudar, reír, a sacar de la vida lo mejor, cultiva tu espíritu, cree en tí como persona, respeta a todos, lucha por lo que crees, por tus derechos, por ser respetado, cuida siempre tus palabras, no hables de más, busca siempre la sabiduría, no juzgues a otros, haz que tu alma prospere en bondad, alimenta tu fé, propón en tu corazón hacer el bien, que para hacer el mal, este mundo cuenta ya con muchos que sólo a eso se dedican.
