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jueves, 10 de mayo de 2012

GRACIAS A ÉL ESTÁS VIVO

Mi esposo es un hombre que impresiona por su estatura, su personalidad y carácter, si lo conoces, es casi imposible que lo olvides, es todo un personaje que te hace sentir como que a su lado estás seguro, no sé, es algo muy especial que emana de él, y que a mí me ha hecho pensar, en los muchos años de estar juntos, que Pepe sería eterno, o por lo menos eso quise creer.

Era más común verme enferma que verlo a él, sólo estuvo en un hospital en alguna que otra ocasión y nunca por algo importante. Este fin de semana me enfrenté bruscamente a algo muy diferente de lo que siempre creí, y en esto pensaba, mientras sentada en una ambulancia que conducía una inexperta joven paramédica, recorríamos todo Miami Beach, sin llegar a nuestro destino, esta tardanza fué como un paréntesis para que entendiera que esta vez no era yo quién llenaba de lágrimas los ojos de mis hijos, esta vez era Pepe, el roble fuerte de mi familia, al que todos nos aferramos, el árbol que te dá sombra, seguridad...y oraba pidiéndole al Señor que lo dejara mas tiempo con nosotros, aún lo necesitábamos, ¿que sería de nuestra vida sin él? 

Y mientras la sirena de la ambulancia retumbaba en mis oídos y las lágrimas resbalaban en mi rostro, tuve la seguridad de que Pepe saldría con vida de este episodio, que El Señor había oído mi ruego.

Fué entonces que entendí  lo ignorante que somos, lo fácil que nos hacemos ideas equivocadas, cuando la realidad es que estamos en las manos de Dios, que entre la vida y la muerte media sólo un soplo, un segundo, un respiro, que nuestra vida está en Sus Manos y por muy fuerte y poderosos que nos perciban otros, ante Él no somos nada.

Que tenemos que vivir cada minuto como que pudiera ser el último, que debemos darle gracias a Él por el regalo de la vida, gozar al máximo las bendiciones que ha colocado en nuestras manos, que cada cosa que hagamos y cada palabra que hablemos, debe tener un propósito que nos haga bien a nosotros y a todos aquéllos que se se crucen en nuestro camino, que nuestra vida puede ser de bendición a muchos, saquémosle provecho al máximo, no pasemos por esta vida sin que otros sepan que pasamos.